📰 La creación de la beca visual Nick Oza: una conversación con Yunuen Bonaparte

Nos complace dar la bienvenida a Yunuen Bonaparte como nueva Coordinadora de Operaciones y Programas de Altavoz Lab, un puesto respaldado por nuestra reciente subvención de la Fundación Reva y David Logan para fortalecer nuestros programas en crecimiento. Yunuen impulsará nuestras iniciativas y apoyará a nuestros becarios. Igualmente importante, lidera la coordinación de la Beca Visual Nick Oza, aportando su experiencia en narrativa visual para guiar el proceso y la experiencia de la beca.

Yunuen es una galardonada fotoperiodista y directora de arte dedicada a crear narrativas visuales que se centran en la comunidad latina y otras voces subrepresentadas. Su práctica se basa en una estrecha colaboración con fotógrafos e ilustradores para garantizar una narrativa auténtica. Guiada por su propia experiencia como inmigrante, trabaja para garantizar que las comunidades puedan contar sus propias historias, moldeando cómo la historia las percibirá.

Preguntas y Respuestas:

¿Cómo describirías tu rol en Altavoz Lab, donde desempeñan múltiples funciones y un papel vital en las operaciones de la organización?

Mi rol como coordinadora de la primera Beca Visual Nick Oza refleja la razón por la que me convertí en editora de fotografía: ayudar a los fotógrafos a contar sus historias con claridad, dignidad y fuerza. Creo que las comunidades no son “sin voz”; con demasiada frecuencia, no se las escucha. Mi trabajo en Altavoz consiste en amplificar esas voces ayudando a los becados a moldear y presentar sus narrativas visuales con atención, no solo a través de la Beca Visual Nick Oza, sino también reforzando la importancia de las imágenes impactantes dentro de la Beca de Periodistas Comunitarios.

Más allá de las becas, también contribuyo a la identidad visual de Altavoz, utilizando el diseño y la dirección creativa para garantizar que nuestro trabajo sea atractivo y accesible. El diseño juega un papel fundamental en cómo el público percibe las historias, y me enorgullece crear imágenes que invitan a la gente a participar. Tras haber colaborado durante años con Valeria Fernández, fundadora de Altavoz Lab, supe que este sería el lugar ideal para combinar mis habilidades de edición, diseño y estrategia creativa. Aquí, puedo apoyar a los periodistas, fortalecer la presencia visual de la organización y ayudar a construir un espacio donde los narradores arraigados en la comunidad puedan prosperar.

¿Cómo surgió la idea de la Beca Visual Nick Oza?

La Beca Visual Nick Oza nació gracias a la visión y la determinación de Valeria, quien fue colaboradora y amiga íntima de Nick durante muchos años. Comprendía profundamente tanto su arte como su compromiso con la narrativa comunitaria. El periodismo visual siempre le ha importado; siempre que trabajábamos juntos, se aseguraba de que las imágenes fueran tan reflexivas e intencionales como el reportaje mismo.

Durante mucho tiempo, Valeria habló sobre la creación de una beca que apoyara a fotógrafos que trabajaran con los valores de Nick. Al compartir la idea con otros, la beca comenzó a tomar forma.

¿Qué hizo que el trabajo y el enfoque narrativo de Nick Oza fueran tan impactantes?

Nunca tuve el placer de conocer a Nick personalmente, pero he escuchado innumerables historias de periodistas visuales de todo el país que hablaban de su generosidad, humildad y profundo respeto por las personas que retrataba. Al repasar su obra, queda claro por qué dejó una huella tan grande. Sus imágenes transmiten una intimidad que nunca resulta intrusiva: fotografió a las personas con dignidad, paciencia y honestidad. Nick no buscaba el encuadre más dramático; estaba comprometido a mostrar la verdad de las personas que dan lo mejor de sí en circunstancias difíciles.

Una historia de Jude Joffe-Block, miembro del consejo asesor de Altavoz Lab, me ayudó a comprender la profunda confianza que las comunidades a las que sirvió depositaron en él y el impacto que dejó. Su legado nos recuerda la misión que muchos compartimos como narradores visuales.

¿Cómo han contribuido a esta confraternidad las personas que conocieron o trabajaron con Nick?

Nick se rodeó de una comunidad generosa y unida de periodistas, amigos y colaboradores que se preocupaban profundamente por él y por el trabajo que defendía. Cuando se anunció la idea de la beca, la respuesta fue inmediata; la gente se unió para recaudar los primeros $15.000 en tan solo unos meses.

Esta beca existe gracias a ellos: un verdadero esfuerzo comunitario nacido del amor, el respeto y el deseo de continuar la misión de Nick. Estamos orgullosos de este humilde comienzo y seguimos recaudando los fondos restantes para poder apoyar plenamente al becario inaugural y, con suerte, mantener esta beca durante muchos años.

¿Qué hace que esta beca sea única en comparación con otras oportunidades de fotografía?

La Beca Visual Nick Oza es más que una subvención para un proyecto. Nuestro objetivo es garantizar que el trabajo regrese a la comunidad de la que proviene, ya sea a través de una exposición local, una publicación, una reunión comunitaria u otra forma de participación. También nos comprometemos a brindar apoyo a largo plazo. La beca ofrece mentoría, acceso a editores y profesionales de la industria, y orientación para ayudar a construir trayectorias sostenibles en un campo tan volátil.

En resumen, no solo financiamos un proyecto; invertimos en el crecimiento, la red de contactos y la carrera profesional de un fotógrafo, a la vez que nos aseguramos de que la comunidad documentada se centre en ella y se la respete durante todo el proceso.

¿Qué cualidades o perspectivas buscas en el becario inaugural?

Buscamos a alguien verdaderamente arraigado en la comunidad que documenta; alguien que haya dedicado tiempo a escuchar, aprender y generar confianza. Las imágenes impactantes son importantes, por supuesto, pero también lo es comprender los matices y las experiencias vividas de las personas que protagonizan la historia. También buscamos un fotógrafo con ganas de recibir mentoría y abierto a perfeccionar su lenguaje visual. El crecimiento requiere vulnerabilidad y curiosidad, y esperamos apoyar a alguien que esté dispuesto a aceptar ambas.

¿Qué consejo le darías a los fotógrafos que quieren postularse pero se sienten inseguros o intimidados?

No te descartes. Es muy fácil rechazarse a uno mismo, especialmente en una industria donde el rechazo es común. Pero el crecimiento se logra al presentarte, incluso cuando te sientas incómodo. Confía en tus habilidades, confía en tu historia y confía en que tu perspectiva importa. ¡Y no dudes en contactarnos! Estamos aquí para responder preguntas, ofrecerte orientación y ayudarte a dar forma a tu idea.

Sea o no la beca adecuada para ti este año, el proceso de articular tu proyecto ya es una inversión en tu futuro laboral.

¿Cómo apoyará y elevará la confraternidad al becario seleccionado a lo largo del año?

Estaremos en estrecho contacto con el becado durante todo el año para asegurarnos de que cuente con los recursos y la orientación que necesita. Se reunirá mensualmente con su mentor, Bear Guerra, y al menos tres veces en persona para generar confianza y discutir el proyecto a fondo.

Altavoz Lab también apoyará el componente de participación comunitaria, que al principio puede resultar abrumador. Ya sea una exposición en una galería, un quermes (evento vecinal), una instalación temporal o incluso señalización a pie de calle, le ayudaremos con la logística para llevar el trabajo a la comunidad.

El becario participará en las reuniones y talleres de Community Journalists Fellows, creando una red de periodistas comprometidos con valores similares. Además, organizaremos revisiones individuales de su portafolio con editores, directores de arte y fotógrafos consolidados para ayudarle a ampliar su círculo profesional.

Cuando el becario triunfa, la comunidad triunfa, y estaremos presentes en cada paso del camino para hacerlo posible.

¿Cómo puede el público apoyar esta iniciativa y ayudar a llevar adelante el legado de Nick Oza?

Estamos a punto de financiar completamente el año inaugural y necesitamos el apoyo de la comunidad para llegar a la meta. Cualquier donación, grande o pequeña, ayuda a garantizar que el becario tenga todo lo necesario para hacer realidad su proyecto. Si no es posible donar, compartir la recaudación de fondos es una gran ayuda. Todos tenemos esa tía que siempre está dispuesta a donar $5 para algo significativo.

Y si estás en Arizona o Nuevo México, por favor, difunde la información entre los fotoperiodistas o las salas de redacción locales. Queremos que esta oportunidad llegue a quienes más se pueden beneficiar. ¡Y recuerda que el plazo de solicitud se abre el 18 de enero de 2026!

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Author

Operations and Program Coordinator – Altavoz Lab

Yunuen Bonaparte is a New York–based independent art director and visual journalist deeply committed to community-centered storytelling. She brings her lived experience as an immigrant to every project she undertakes. She has worked as an art director and photo editor at palabra and Narratively. Her photography has appeared in NPRThe Washington Post, The Hechinger Report, Al Día News, El Universal, and Americas Quarterly, among others. At Altavoz Lab, Yunuen coordinates the Nick Oza Visual Fellowship, mentoring and empowering community-rooted photojournalists across the Southwest who share Nick’s vision of storytelling grounded in empathy, integrity, and respect.

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